Cómo es la primera consulta con el Dr. Rivas Becerra en Hernia Center

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Imagen de Dr. José Rivas Becerra
Dr. José Rivas Becerra

Médico especialista en el tratamiento quirúrgico de las hernias de la pared abdominal.
Número de colegiado 292909705.
Acreditado como cirujano de consola plataforma robótica Da Vinci®.
Director de Hernia Center.

Muchos de mis pacientes llegan a la primera consulta sin saber muy bien qué esperar. Algunos llevan semanas —o meses— notando un bulto en el abdomen, una molestia en la ingle o un malestar difuso que no acaban de localizar. Otros vienen derivados por su médico de familia. 

Y otros, simplemente, han buscado información en internet y han decidido dar el paso de consultar con un especialista en hernias.

Sea cual sea tu caso, quiero explicarte con detalle cómo es la primera visita conmigo en Hernia Center: qué cuestiones trataremos, qué voy a explorar, qué pruebas pueden ser necesarias y, sobre todo, cómo tomamos juntos la decisión sobre el tratamiento más adecuado para ti. 

Mi objetivo es que entres a la consulta sabiendo lo que va a pasar y salgas con toda la información que necesitas para decidir con tranquilidad.

¿Cuándo debo acudir al cirujano especialista en hernias?

Esta es, quizá, la pregunta más frecuente que recibo. Existe una creencia muy extendida de que las hernias solo necesitan atención quirúrgica cuando producen dolor intenso o cuando el bulto es muy grande. Pero nada más lejos de la realidad.

Una hernia es un defecto en la pared muscular a través del cual protruye (sobresale) tejido u órganos internos —habitualmente una porción de grasa o intestino—, y ese defecto no se cierra solo con el tiempo. Al contrario: tiende a crecer, y cuanto mayor es, más compleja se hace su reparación.

Debes consultar con un especialista si:

  • Notas un bulto en el abdomen, el ombligo, la ingle o cerca de una cicatriz quirúrgica anterior, aunque no duela.
  • Sientes una molestia persistente en la zona abdominal o inguinal que se incrementa con el esfuerzo, la tos o al estar de pie mucho tiempo.
  • Tienes antecedentes familiares de hernias o has tenido una operación abdominal previa.
  • Tu médico de cabecera o internista te ha comentado la posibilidad de tener una hernia.
  • Notas que el bulto no se reduce cuando te tumbas, o que va creciendo con el tiempo.

Una señal de alarma que requiere atención urgente es la hernia atascada o estrangulada: el bulto se vuelve duro, doloroso, no se puede reducir manualmente y puede ir acompañado de náuseas o vómitos. En ese caso, hay que acudir a urgencias de inmediato.

Qué información necesito llevar a la consulta

Para poder ofrecerte el diagnóstico más preciso en el menor tiempo posible, es útil que vengas con cierta información preparada. No es imprescindible, pero sí agiliza mucho la visita y nos permite centrarnos en lo importante.

Lo ideal es que traigas:

  • Informes de operaciones abdominales anteriores, si las has tenido. En especial, es importante saber si ya te han operado de alguna hernia previamente y con qué técnica.
  • Pruebas de imagen recientes: ecografías, tomografías computerizadas (TAC) o resonancias magnéticas que se te hayan realizado en los últimos meses o años, aunque sea por otro motivo.
  • Un listado de tus enfermedades crónicas y medicación habitual, especialmente si tomas anticoagulantes, antiagregantes o corticoides.
  • Informe de tu médico de familia o del especialista que te ha derivado.

No te preocupes si no tienes todo esto: podemos trabajar con lo que haya y solicitar las pruebas que hagan falta.

Exploración física: qué evaluamos en consulta

La exploración clínica es el centro de la primera consulta. Aunque las pruebas de imagen son útiles, en muchos casos un examen físico bien realizado es suficiente para establecer el diagnóstico y planificar el tratamiento.

Durante la exploración, evaluaré varios aspectos:

Localización y características del defecto herniario. Con el paciente en diferentes posiciones —tumbado y de pie—, palpo la zona afectada para identificar dónde está exactamente el orificio herniario, qué tamaño tiene y qué contenido protruye. En hernias inguinales, es especialmente importante distinguir si es directa, indirecta o crural, porque eso condiciona la técnica quirúrgica.

Reductibilidad. Compruebo si la hernia se reduce espontáneamente al tumbar al paciente o si es necesaria una maniobra manual. Una hernia irreductible —que no se puede devolver a su posición— requiere una valoración más cuidadosa.

Estado de la pared abdominal. Valoro la musculatura abdominal en conjunto, buscando signos de diástasis de rectos (separación de los músculos abdominales), otras eventraciones o debilidades musculares que puedan ser relevantes para la planificación quirúrgica.

Cicatrices previas. En pacientes con cirugías abdominales anteriores, el mapeo de las cicatrices es fundamental para planificar los accesos laparoscópicos o robóticos sin interferir con la anatomía alterada.

Estado general del paciente. La exploración no se limita al abdomen. Evalúo el índice de masa corporal, la condición física general y cualquier signo que pueda influir en la elección anestésica o en la solución quirúrgica.

Pruebas diagnósticas: ecografía, TAC y resonancia

No todos los pacientes necesitan pruebas de imagen. En hernias inguinales o umbilicales de presentación típica, el diagnóstico clínico es suficiente. Sin embargo, hay situaciones en las que las pruebas complementarias son imprescindibles:

Ecografía abdominal o de pared. Es la prueba de primera elección cuando el diagnóstico es dudoso o cuando la hernia es pequeña y de difícil palpación. Es rápida, accesible, sin radiación y permite ver el defecto en tiempo real, incluso durante la maniobra de Valsalva (hacer fuerza). Es especialmente útil en hernias inguinales, hernias epigástricas pequeñas y en la valoración de la diástasis de rectos.

Tomografía computerizada (TAC) de abdomen. Indicada en hernias complejas, eventraciones grandes, hernias de contenido visceral o cuando hay que valorar la relación de la hernia con estructuras vecinas (vasos, vejiga, intestino). También es muy útil en pacientes con obesidad, en quienes la exploración física puede resultar limitada. Permite planificar con precisión el abordaje quirúrgico.

Resonancia magnética (RM). De uso más selectivo, está especialmente indicada en hernias perineales, hernias obturadoras y en aquellos casos en que se quiere evitar la radiación ionizante del TAC, como en pacientes jóvenes o embarazadas.

En Hernia Center trabajamos con servicios de radiología de referencia que nos permiten obtener estas pruebas con rapidez cuando son necesarias. En muchos casos, podemos coordinar la realización de la prueba y valorar los resultados en la misma semana.

Cómo se decide si operar o hacer seguimiento

Cuando termina la exploración y, si procede, revisamos las pruebas de imagen, llega el momento de explicar el diagnóstico y hablar sobre las diferentes opciones.

Las variables que tenemos en cuenta para decidir son:

Tipo y tamaño de la hernia. Las hernias inguinales sintomáticas en hombres y las hernias umbilicales de más de 1-2 cm tienen indicación quirúrgica clara, ya que el riesgo de complicaciones a largo plazo supera el riesgo de la intervención. Las hernias asintomáticas pequeñas en pacientes de edad avanzada o con alto riesgo quirúrgico pueden manejarse con vigilancia.

Síntomas y repercusión en la calidad de vida. Si la hernia te impide trabajar, hacer ejercicio, levantar a tus hijos o simplemente estar cómodo, la indicación quirúrgica es más clara, aunque el tamaño sea pequeño. La calidad de vida importa tanto como los criterios anatómicos.

Estado de salud general del paciente. La diabetes mal controlada, la obesidad severa, el tabaquismo activo o enfermedades cardiorrespiratorias graves pueden aumentar el riesgo quirúrgico. En estos casos, a veces es preferible optimizar el estado del paciente antes de operar, y te ayudamos a coordinar esa preparación con tu médico.

Preferencias del paciente. Siempre. Si el paciente tiene miedo, si no quiere operarse todavía, si necesita más tiempo para pensarlo o quiere una segunda opinión, lo respeto. Mi trabajo es informarte bien; la decisión es tuya.

Técnicas quirúrgicas disponibles en Hernia Center

Cuando la cirugía es la opción elegida, explico en detalle cuál es la técnica más adecuada para cada caso. En Hernia Center ofrecemos tres opciones:

Laparoscopia avanzada. Es el estándar de oro para la mayoría de hernias. A través de pequeñas incisiones de menos de un centímetro, introducimos una cámara y los instrumentos necesarios para reparar el defecto herniario desde el interior. Las ventajas son bien conocidas: menor dolor postoperatorio, recuperación más rápida, menor riesgo de infección de herida y mejores resultados estéticos. La utilizamos habitualmente en hernias inguinales (técnica TEP o TAPP), hernias umbilicales, epigástricas y eventraciones de tamaño moderado.

Cirugía robótica Da Vinci. El sistema robótico Da Vinci representa la evolución natural de la laparoscopia. La visión es tridimensional y de alta definición, los instrumentos tienen siete grados de movimiento —frente a los cuatro de la laparoscopia convencional— y la precisión quirúrgica es notablemente superior. Lo utilizamos en hernias complejas, eventraciones grandes, hernias recidivadas, casos con anatomía difícil y en la reparación de la diástasis de rectos con técnica TARUP robótica. La recuperación es igualmente rápida y las posibilidades técnicas son mayores.

Cirugía abierta. Aunque no es el abordaje de primera elección en la mayoría de casos, la cirugía abierta tiene su lugar en situaciones específicas: hernias con sospecha de contenido estrangulado que requieren laparotomía urgente, pacientes con contraindicaciones absolutas para la laparoscopia, o hernias gigantes con pérdida de dominio que requieren técnicas de reconstrucción parietal especiales.

En todos los casos, explicamos el procedimiento paso a paso, los riesgos específicos, el tipo de anestesia previsto, el tiempo de recuperación estimado y cuándo podrás retomar tu actividad habitual.

Preguntas frecuentes antes de la primera visita

A lo largo de los años, he observado que los pacientes llegan a la consulta con dudas muy similares. Aquí respondo las más habituales:

¿Tengo que ir en ayunas a la primera consulta? No. La primera visita es una consulta clínica, no una intervención. Puedes comer y beber con normalidad antes de venir.

¿Puedo ir solo o es mejor ir acompañado? Puedes venir solo sin ningún problema. Si crees que la cantidad de información puede ser difícil de recordar, o si te genera ansiedad, es buena idea venir con un familiar o persona de confianza. Pero no es obligatorio.

¿Cuánto tiempo dura la consulta? Habitualmente entre 30 y 45 minutos, dependiendo de la complejidad del caso. Procuro no tener prisa. Prefiero explicar bien las cosas a la primera que resolver dudas dispersas por email después.

¿Me van a operar ese mismo día? No. La primera consulta es diagnóstica y orientativa. Si decidimos que la cirugía es la opción adecuada, planificamos juntos el mejor momento para realizarla.

¿Puedo pedir cita directamente o necesito derivación? Puedes contactar directamente con Hernia Center a través de formulario de contacto, teléfono o Whatsapp sin necesidad de derivación médica previa, aunque si la tienes, tráela.

¿Atienden a pacientes de otras provincias o de fuera de España? Sí. Una parte de mis pacientes viene de otras comunidades autónomas e incluso del extranjero. En esos casos, coordinamos la consulta de la forma más eficiente posible y, cuando es viable, realizamos una primera valoración telemática antes del desplazamiento.

¿Tratan también a niños? Las hernias inguinales en niños son habitualmente tratadas por cirujanos pediátricos. En Hernia Center nos centramos en adultos. Si tienes dudas sobre un caso pediátrico, te orientamos hacia el especialista más adecuado.

Una última recomendación

La hernia abdominal es una de las patologías quirúrgicas más frecuentes del mundo occidental. Se estima que más de 20 millones de personas son operadas de hernia cada año en todo el mundo. Sin embargo, sigue siendo una patología que genera mucha incertidumbre y, a veces, miedo.

Mi trabajo —el de todo el equipo de Hernia Center— es eliminar esa incertidumbre. La primera consulta no es un trámite: es el inicio de un proceso en el que tomamos decisiones juntos, con información completa y sin prisas.

Si tienes dudas, si llevas tiempo posponiendo una visita o si simplemente quieres saber si ese bulto que notas merece atención, no lo dejes más. La consulta es el primer paso, y ese paso es mucho más sencillo de lo que la mayoría de personas imagina.

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