Operación de hernia de hiato: todo lo que necesitas saber

operación de hernia de hiato por laparoscopia – Dr. Rivas Becerra – Hernia Center
Imagen de Dr. José Rivas Becerra
Dr. José Rivas Becerra

Médico especialista en el tratamiento quirúrgico de las hernias de la pared abdominal.
Número de colegiado 292909705.
Acreditado como cirujano de consola plataforma robótica Da Vinci®.
Director de Hernia Center.

En consulta, los pacientes diagnosticados de hernia de hiato suelen hacer la misma preguntas: «¿Tengo que operarme?». Y justo después:«¿cómo es la operación?”

Son preguntas completamente normales. La hernia de hiato es una de las patologías que genera más confusión, en parte porque muchos pacientes la padecen durante años controlándola con medicación y en parte porque cuando finalmente se plantea la cirugía, la información disponible suele ser escasa o demasiado técnica.

En este artículo voy a explicarlo con detalle: qué tipos de hernia de hiato existen, cuándo la cirugía es necesaria y cuándo no, cómo se opera y qué diferencias hay entre las distintas técnicas y qué puede esperar el paciente semana a semana después de la intervención.

Tipos de hernia de hiato

El primer concepto que quiero aclarar es que no todas las hernias de hiato son iguales, y esto tiene una importancia clínica real a la hora de decidir si hay que operar y con qué urgencia.

Hernia de hiato por deslizamiento

Es la más frecuente, representa alrededor del 95% de los casos. Ocurre cuando la unión entre el esófago y el estómago se desplaza hacia el tórax a través del hiato, el orificio natural del diafragma. Esta hernia se asocia habitualmente al reflujo gastroesofágico y sus síntomas: ardor, regurgitación, dolor en el pecho.

En la mayoría de los casos, el tratamiento inicial es médico: inhibidores de la bomba de protones, cambios en la dieta y en los hábitos de vida. La cirugía se considera cuando el tratamiento médico fracasa o cuando aparecen complicaciones.

Hernia paraesofágica

Es mucho menos frecuente pero más seria. En este tipo, el fondo del estómago —y a veces otras vísceras— se hernia hacia el tórax mientras la unión gastroesofágica permanece en su posición habitual. 

El riesgo principal de una hernia paraesofágica es la estrangulación: el estómago puede quedar atrapado en el tórax y perder el riego sanguíneo, lo que es una emergencia quirúrgica. Por este motivo, ante una hernia paraesofágica de tamaño significativo, mi recomendación habitual es la cirugía preventiva, incluso cuando el paciente es asintomático o tiene síntomas leves. No esperar a que se complique.

Esta distinción es fundamental y es lo primero que evaluamos en Hernia Center cuando un paciente llega con este diagnóstico. El tipo de hernia determina la urgencia, la técnica quirúrgica y las expectativas del resultado.

Cuándo la cirugía es necesaria: los criterios que aplico en consulta

La hernia de hiato por deslizamiento, que es la más común, no siempre requiere cirugía. Muchos pacientes viven bien controlados con medicación. La cuestión es cuándo ese control deja de ser suficiente.

En mi práctica clínica planteo la cirugía cuando se da alguna de estas situaciones:

Dependencia permanente de la medicación con síntomas persistentes

Cuando el paciente lleva años tomando inhibidores de la bomba de protones y, a pesar de ello, el reflujo sigue afectando a su calidad de vida —interrupción del sueño, regurgitación frecuente, dolor torácico recurrente—, la medicación no está resolviendo el problema de fondo. La cirugía sí puede hacerlo.

Deseo de eliminar la medicación de por vida

Hay pacientes, especialmente los más jóvenes, que controlan bien los síntomas con medicación pero no quieren depender de ella indefinidamente. Es una razón válida para plantearse la cirugía. En estos casos, el procedimiento tiene una tasa de éxito muy alta y los resultados a largo plazo son buenos.

Complicaciones establecidas

La esofagitis severa que no responde al tratamiento médico, la estenosis esofágica (estrechamiento del esófago que dificulta el paso de los alimentos) y el esófago de Barrett son complicaciones que, en muchos casos, hacen de la cirugía la opción más adecuada para detener el daño progresivo a la mucosa esofágica.

Síntomas atípicos no controlados

La tos crónica nocturna, la laringitis de repetición, el asma de difícil control o la sensación de nudo en la garganta pueden ser manifestaciones del reflujo que no responden bien a la medicación y que mejoran significativamente con la corrección quirúrgica de la hernia.

Hernia paraesofágica de tamaño significativo

Como expliqué antes, en este tipo de hernia no espero a que aparezcan complicaciones. La cirugía preventiva es la recomendación habitual.

El proceso de evaluación antes de recomendar la cirugía incluye siempre una endoscopia digestiva alta, una manometría esofágica para valorar la motilidad del esófago —dato fundamental para elegir la técnica quirúrgica adecuada— y una phmetría de 24 horas para confirmar y cuantificar el reflujo. No se opera sin este estudio previo.

Cómo se opera una hernia de hiato: laparoscopia y cirugía robótica

La cirugía de hernia de hiato se realiza hoy de forma prácticamente universal mediante abordaje mínimamente invasivo. Los tiempos de la cirugía abierta con una gran incisión en el abdomen han quedado atrás para la gran mayoría de los pacientes.

En Hernia Center utilizamos laparoscopia avanzada y cirugía robótica con el sistema Da Vinci®, la elección entre una y otra depende de las características de cada caso.

Laparoscopia avanzada

La laparoscopia se realiza a través de cuatro o cinco pequeñas incisiones de entre 5 y 12 milímetros. A través de ellas se introduce una cámara de alta definición y los instrumentos quirúrgicos necesarios. El cirujano trabaja viendo la imagen en una pantalla de alta resolución y manipulando los tejidos con precisión milimétrica.

La laparoscopia es la vía estándar para la mayoría de los casos de hernia de hiato. Es eficaz, tiene una tasa de complicaciones baja y permite una recuperación rápida. La mayoría de los pacientes reciben el alta hospitalaria en 24 a 48 horas.

Cirugía robótica con el sistema Da Vinci®

La cirugía robótica añade una serie de ventajas que la hacen especialmente útil en casos concretos. El sistema Da Vinci® proporciona una visión tridimensional magnificada del campo quirúrgico que permite distinguir estructuras anatómicas con un detalle que la laparoscopia convencional no alcanza.

Los brazos robóticos articulados replican exactamente los movimientos de la mano del cirujano, eliminando el temblor fisiológico y permitiendo movimientos en ángulos que serían imposibles con los instrumentos rígidos de la laparoscopia.

En la cirugía de hernia de hiato, esto tiene una relevancia particular porque el trabajo quirúrgico se realiza en un espacio anatómico reducido, muy próximo al esófago y al nervio vago. La precisión adicional que ofrece el robot es una ventaja real, no solo tecnológica.

Reservo la vía robótica para los casos en los que la hernia tiene un tamaño grande, cuando existe un defecto del hiato de especial complejidad, cuando el paciente ha tenido cirugías abdominales previas que generan adherencias o cuando la manometría esofágica muestra una motilidad limítrofe que exige una reconstrucción más delicada. En los casos estándar, la laparoscopia avanzada ofrece resultados equivalentes.

Fundoplicatura de Nissen, Toupet o Dor: cuál se hace en cada caso

Independientemente de si la cirugía se realiza por laparoscopia o por robótica, el procedimiento tiene siempre dos partes. 

La primera es la reparación de la hernia: devolver el estómago a su posición correcta en el abdomen y cerrar el hiato diafragmático con puntos para restablecer el diámetro correcto del orificio. 

La segunda parte es la fundoplicatura: envolver una porción del fondo gástrico alrededor de la parte inferior del esófago para reforzar el esfínter esofágico inferior, que es la válvula natural que impide que el contenido del estómago ascienda hacia el esófago.

Existen tres técnicas principales de fundoplicatura, y la elección entre ellas no es aleatoria: se basa fundamentalmente en los resultados de la manometría esofágica.

Fundoplicatura de Nissen (360°)

Es la técnica estándar y la más utilizada. El fondo gástrico envuelve completamente el esófago en un manguito de 360 grados. Es la que ofrece el mayor control del reflujo y los resultados más duraderos a largo plazo.

La utilizo cuando la motilidad esofágica es normal o está solo levemente alterada. Su principal efecto secundario es la disfagia postoperatoria —dificultad para tragar, especialmente en las primeras semanas—, que en la gran mayoría de los casos es transitoria y se resuelve en cuatro a ocho semanas.

Fundoplicatura de Toupet (270°)

El envolvimiento es parcial, de 270 grados, y se realiza por la parte posterior del esófago. La elijo cuando la manometría muestra una motilidad esofágica reducida.

En ese caso, una fundoplicatura completa de Nissen podría generar una disfagia postoperatoria más prolongada o incluso permanente, porque un esófago con peristaltismo débil tiene más dificultad para vencer la resistencia del manguito completo. La Toupet ofrece un buen control del reflujo con menor riesgo de disfagia en estos pacientes.

Fundoplicatura de Dor (180°, anterior)

Es el envolvimiento más parcial de los tres, por la parte anterior del esófago. La reservo para situaciones específicas en las que la movilización del fondo gástrico está limitada o cuando se combina con otra intervención sobre el esófago, como una miotomía de Heller para el tratamiento de la acalasia. En la cirugía de hernia de hiato aislada es la menos utilizada de las tres.

La decisión sobre qué técnica usar se toma antes de entrar al quirófano, a partir de los estudios diagnósticos previos, y se comunica al paciente durante la consulta de preoperatorio. No hay una técnica objetivamente superior a las otras: hay una técnica más adecuada para cada caso clínico concreto.

Cómo es la operación de hernia de hiato

Creo que a muchos pacientes les ayuda saber exactamente qué va a ocurrir el día de la intervención. Desmitificar el proceso reduce la ansiedad y facilita la recuperación.

El día antes. En la mayoría de los casos no se requiere preparación intestinal. Simplemente ayuno a partir de la medianoche. Si el paciente toma medicación habitual, le indico cuál puede tomar con un sorbo de agua esa mañana y cuál debe suspender previamente.

En el hospital. El ingreso se produce habitualmente la mañana de la intervención. El anestesista visita al paciente, se coloca la vía venosa y se administra la premedicación. La cirugía se realiza bajo anestesia general, con intubación endotraqueal. El paciente duerme completamente durante toda la intervención.

En el quirófano. El tiempo quirúrgico habitual oscila entre 60 y 90 minutos en los casos estándar, y puede extenderse a dos horas o más en hernias de gran tamaño o casos con mayor complejidad técnica. Se realizan las pequeñas incisiones abdominales, se insufla CO₂ para crear el espacio de trabajo, se introduce la óptica y los instrumentos, y el cirujano procede a reducir la hernia, reparar el hiato y realizar la fundoplicatura. Al terminar, se desinsufla el abdomen, se retiran los instrumentos y se cierran las incisiones con puntos absorbibles.

En la sala de despertar. El paciente pasa a la sala de reanimación, donde el equipo de anestesia monitoriza su despertar y controla el dolor con analgesia intravenosa. La mayoría de los pacientes están orientados y sin dolor severo en treinta a sesenta minutos.

En planta. Ese mismo día por la tarde, habitualmente, el paciente puede levantarse con ayuda, tomar líquidos y caminar por el pasillo. La deambulación precoz es importante para prevenir complicaciones y acelerar la recuperación. El alta hospitalaria se produce en la mayoría de los casos a las 24 o 48 horas de la intervención.

Resultados a largo plazo: ¿merece la pena operarse?

Es la pregunta que más me hacen los pacientes que llevan años con medicación y se preguntan si la cirugía es realmente la solución definitiva o si la hernia va a volver.

Los datos de la literatura científica y mi experiencia clínica apuntan en la misma dirección. Alrededor del 85 al 90% de los pacientes operados de hernia de hiato consiguen eliminar por completo la medicación para el reflujo o reducirla de forma significativa. Es el resultado más relevante desde el punto de vista clínico: la cirugía resuelve el problema de fondo, no solo los síntomas.

La tasa de recurrencia —es decir, que la hernia vuelva a aparecer— es del 10 al 20% a diez años según las series publicadas. Parece un porcentaje elevado, pero conviene matizarlo. La mayoría de las recurrencias son pequeñas y asintomáticas, detectadas en controles de imagen sin que el paciente haya notado nada. Las recurrencias sintomáticas que requieren reintervención son mucho menos frecuentes, en torno al 3 al 5%. Y cuando ocurren, pueden reoperarse con buenos resultados.

El factor que más influye en la durabilidad del resultado es el tamaño inicial de la hernia: las hernias más grandes tienen mayor riesgo de recurrencia. Por eso en los defectos hiatales amplios refuerzo el cierre con una malla, que reduce significativamente ese riesgo.

La satisfacción de los pacientes operados es muy alta. La mejora en la calidad de vida es notable, especialmente en aspectos como el sueño nocturno —que en muchos pacientes estaba seriamente comprometido por la regurgitación nocturna— y la capacidad para comer con normalidad sin restricciones constantes.

Preguntas frecuentes

¿Es peligrosa la operación de hernia de hiato?

Como toda intervención quirúrgica, no está exenta de riesgos, pero es una cirugía con un perfil de seguridad muy bueno cuando se realiza en un centro con experiencia y en pacientes bien seleccionados.

Las complicaciones graves son poco frecuentes. Las más habituales en el postoperatorio inmediato son las molestias abdominales y la disfagia transitoria para los sólidos, que en la gran mayoría de los casos se resuelve en las primeras semanas con la dieta progresiva indicada.

¿Cuánto dura la operación?

Entre 60 y 90 minutos en los casos estándar. En hernias de mayor tamaño o con mayor complejidad técnica puede extenderse hasta dos horas. La duración de la cirugía no indica que algo vaya mal: depende de las características anatómicas de cada caso.

¿Cuánto tiempo de ingreso hospitalario se necesita?

La mayoría de los pacientes reciben el alta hospitalaria en 24 a 48 horas de la intervención. En casos más complejos o en pacientes con comorbilidades, el ingreso puede prolongarse uno o dos días más.

¿Duele mucho después de la operación?

El dolor postoperatorio es leve o moderado y se controla bien con analgesia oral. Lo que más molesta habitualmente no es el dolor en las incisiones sino una sensación de distensión y presión en la parte alta del abdomen, que disminuye progresivamente en los primeros días. El CO₂ utilizado durante la laparoscopia puede causar molestias en el hombro derecho durante uno o dos días, que se resuelven solas.

¿Cuándo se puede comer con normalidad después de la operación?

La dieta postoperatoria es progresiva y es uno de los aspectos en los que más insisto con mis pacientes porque seguirla bien facilita la recuperación y reduce las molestias. Los primeros días son líquidos, luego textura triturada o blanda, y la incorporación de alimentos sólidos se hace de forma gradual.

El artículo específico sobre la recuperación tras la cirugía de hernia de hiato, que publicaremos próximamente, detalla este proceso semana a semana.

¿Puede volver a salir la hernia después de operarse?

Sí, existe un riesgo de recurrencia del 10 al 20% a largo plazo según las series, aunque la mayoría de las recurrencias son pequeñas y asintomáticas. Las que requieren reintervención son mucho menos frecuentes, en torno al 3 al 5%. En hernias con defecto hiatal grande, utilizamos malla de refuerzo para reducir este riesgo.

¿La cirugía robótica es mejor que la laparoscopia para la hernia de hiato?

No es que una sea objetivamente mejor que la otra: son herramientas distintas para situaciones distintas. La cirugía robótica aporta visión tridimensional magnificada y mayor precisión en los movimientos, lo que la hace especialmente útil en casos complejos. En hernias estándar, la laparoscopia avanzada ofrece resultados equivalentes con una experiencia similar para el paciente.

Contacta con Hernia Center

Pide cita o solicita información a través de este formulario

Artículos relacionados

Scroll al inicio